¡Hagamos que lo invisible sea visible!

¡Hagamos que lo invisible sea visible!

Hagamos que lo invisible sea visible, es una campaña de Relacionart contra el maltrato -en todas sus formas- a niños, niñas y adolescentes.

El 41 % de los menores de 18 años en el mundo han sufrido algún tipo de maltrato, ya sea físico, psicológico o sexual.

Cerca de 300 MILLONES de niños de 2 a 4 años en todo el mundo (3 de cada 4) son habitualmente víctimas de algún tipo de disciplina violenta por parte de sus cuidadores; 250 MILLONES (alrededor de 6 de cada 10) son castigados por medios físicos.

En todo el mundo, 1 DE CADA 4 niños menores de 5 años (176 millones) viven con una madre que es víctima de violencia de pareja.

Sobre la base de datos de 30 países, 6 DE CADA 10 niños de 12 a 23 meses están sometidos a algún tipo de disciplina violenta. Entre los niños de esta edad, casi la mitad son víctimas de castigos físicos y una proporción similar están expuestos al abuso verbal, psicológico y sexual.

A nivel mundial, 1.100 MILLONES de cuidadores (o algo más de 1 de cada 4) dicen que el castigo físico es necesario para criar o educar adecuadamente a los niños. Sólo 60 países han adoptado una legislación que prohíba totalmente el castigo corporal contra los niños en el hogar, lo que deja a más de 600 MILLONES de niños menores  sin protección jurídica plena. Y aún así los niños no tienen garantía.

Hay más de una lamentable consecuencia de la temporada de aislamiento obligatorio que atraviesa el mundo a causa de la pandemia del coronavirus, las víctimas están obligadas a soportar el abuso y la violencia de sus propios cuidadores o los miembros del círculo interno de confianza.

El confinamiento en muchos casos ha encerrado a las víctimas de violencia intrafamiliar con sus maltratadores.  Las mujeres, los niños, los adolescentes, enfrentan dos pandemias: el Covid-19 y el abuso en cualquiera de sus formas.

Supone una gran paradoja que en el tiempo de la recomendada “distancia social”, muchas personas se vean obligadas a convivir las 24 horas del día con su mayor enemigo visible, bajo el mismo techo.

PROTEGER A UNA GENERACIÓN EN PELIGRO ES RESPONSABILIDAD DE TODOS

Más allá del daño innecesario y del dolor que causa, la violencia socava el sentimiento de autoestima de los niños y menoscaba su desarrollo. todas las formas de violencia que viven los niños, independientemente de la naturaleza o la gravedad del acto, son perjudiciales.

Sin embargo, la violencia contra los niños muchas veces se justifica racionalmente como si fuera algo necesario o inevitable. Puede que se acepte de manera tácita debido a que quienes la infringen son conocidos, o que se minimice su efecto como si fuera irrelevante.

Puede que se evite recordar o denunciar la violencia debido a la vergüenza o al temor a una represalia. La impunidad de quienes ejercen la violencia y la frecuencia con que se comete puede llevar a que las víctimas consideren que la violencia es normal.

Las estadísticas revelan que los niños sufren actos de violencia en todas las etapas de su infancia y en diversos entornos, y que esto ocurre a menudo a manos de individuos de confianza con quienes se relacionan todos los días.

La situación es compleja porque la posibilidad de respuesta de las instituciones se ha visto muy mermada, siendo la prioridad fundamental en estos momentos críticos la lucha contra la pandemia

Todos los niños tienen el derecho recibir protección contra la violencia infligida por cualquier persona relacionada con sus vidas, ya sean padres o madres, maestros, amigos, compañeros íntimos o extraños.

Es urgente que tomemos consciencia sobre como estamos manejando nuestras emociones, el proceso emocional que vivimos,como: depresión, exigencia…no podemos permitirnos descargarlo sobre nuestros niños, necesitamos aprender a manejar la emoción de una forma diferente, hacernos cargo, conocernos y aprender a soltar esos pesos que cargamos internamente, buscar ayuda profesional si es necesario..

Recuerda que nuestros niños SON INOCENTES, cualquier conducta o comportamiento disruptivo, de mala educación, de frustración o rebeldía, es solamente la proyección de su impotencia o simplemente de no saber manejar sus emociones; se consciente, adulto respetuoso y responsable y educa desde el amor.

Y si no eres tú el que corre peligro de reaccionar con violencia, sino que conoces a alguien que no sabe como gestionar sus emociones, si conoces a algún adulto irascible que tiene niños a su cuidado, si conoces a alguien que pueda estar sumergido en la oscuridad, en el miedo, la zozobra, la depresión, si sabes de algún niño o adolescente que pudiera estar en peligro, si sabes algo, si ves algo, si intuyes algo, HAZ ALGO. En ocasiones con una llamada de .. aquí estoy, como te va? Es un gran paso….

Muchas veces solo porque no podamos ver la violencia contra los niños no significa que no exista

la violencia es un importante problema de salud pública en todo el mundo; Poner fin a la violencia contra los niños es responsabilidad de todos

HAGAMOS QUE LO INVISIBLE SEA VISIBLE

By |2020-05-23T08:36:08-05:00abril 27th, 2020|Familia, Relaciones|

About the Author:

Yo soy Angi Corzo, autora de este blog, CEO RelacionArt, Certified Family Coach, aprendiz. ¡Más alegría, menos drama!