Se acerca el año nuevo y aún no has perdonado…

Despedir un año, por lo general, nos convoca a la revisión de los aspectos que consideramos “logrados o no”. Y, el Perdón, no se escapa de ello.  ¿Me perdoné? ¿Perdoné? ¿Aún espero que me pidan perdón? ¿Me perdonaron?  Son preguntas que nos invita a reflexionar sobre este tema.

Ahora bien, yo quiero compartirte un aprendizaje que obtuve hoy: ¡NO HAY NADA QUE PERDONAR! Dios no tiene nada que perdonar, porque Dios NO se ofende, DIOS ES AMOR INFINITO, así que tu y yo y ese “otro” que “nos hirió, nos hizo daño”, también lo es.

Toma en cuenta que, como dice Gonzalo Gallo, las personas hacen lo mejor que pueden, condicionados por 5 motivos:

  1. Ignorancia.
  2. Información inadecuada.
  3. Desamor.
  4. Duras circunstancias
  5. Inconsciencia.

Por lo tanto, contamos con dos herramientas para abrirle la puerta al PERDÓN: La Comprensión y la Compasión. Comprender esas 5 razones del porqué actuamos como actuamos y la Compasión como acto de amor.

Es importante saber, comprender y asimilar que la vida es como es y sus circunstancias se nos presentan para enseñarnos (gozamos del “libre albedrio” justamente para ser libres de equivocarnos, de “cometer errores”) a crecer, madurar y evolucionar como seres humanos y, especialmente, para aprender a reconocer que nuestra esencia es el amor. Eso es lo que somos: amor y luz infinitas y en su presencia, no hay nada imperdonable. Ni en ti, ni en mí, ni en otros.

Dios es la consciencia del amor infinito, somos amor, somos el todo.

Deseo para ti un año nuevo 2024 consciente de la presencia infinita del amor QUE YA ERES… que actuemos con amor, bondan, respeto, aceptación y gratitud.

(Puesto que no se trata de andar por el mundo, por ejemplo, sin respeto por el otro o sin autorespeto, se trata de encarnar y habitar el AMOR que somos).

Con amor, Angi Corzo.

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